No es fácil escribir un poema
a un bote de ketchup.
Ni es fácil destrozar canciones
desafinando en cada verso.
Debe ser la razón que busco
el motivo que me empuja
a rociar la mostaza
allá donde mis manos no llegan.
Dime, ¿Dónde está la lógica?.
Quizás la devoré sin degustarla,
aderezada, oculta, perdida,
tras mil sabores superpuestos.
Poema transgénico número dos
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